jueves, 25 de febrero de 2016

COLORADO JIM

(The Naked Spur) - 1953
Director: Anthony Mann
Guion: Sam Rolfe, Harold Jack Bloom

Intérpretes:
- James Stewart: Howard Kemp
- Janet Leigh: Lina Patch
- Robert Ryan: Ben Vandergroat
- Ralph Meeker: Roy Anderson
- Millard Mitchell: Jesse Tate

Música: Bronislau Kaper
Productora: Metro Goldwin Mayer
País: Estados Unidos


Por: Jesús CendónNota: 8

Ben Vandergroat: "Escoger una u otra muerte ¿qué más da? Escoger una u otra vida, eso es lo difícil"

Tercera de las cinco colaboraciones westerns entre Anthony Mann, director, y James Stewart, protagonista, escrita en esta ocasión por Sam Rolfe y Harold Jack Brown como sustitutos del habitual Borden Chase. Si en “Wínchester 73” se abordaba el tema de la venganza y “Horizontes lejanos” se centraba en la difícil regeneración de los pistoleros, este filme va a pivotar en torno a dos temas entrelazados: la codicia y la impostura, a través del viaje, físico y moral, de unos individuos en cuyo final catártico les espera la muerte, real o simbólica.


La película se construye en torno a las relaciones de los únicos cinco personajes con entidad (tan sólo aparecen unos indios aniquilados por los protagonistas en una escena extremadamente violenta para la época) que, salvo en el caso de Lina, se nos presentan como ambiguos, cuando no abiertamente negativos.


Así nos encontramos con Howard Kemp, extraordinario como siempre James Stewart, un individuo que tras perder su rancho se ha convertido en cazador de hombres y presenta cierta querencia por la violencia; además en su afán por no compartir la recompensa dejará que se mantenga el equívoco sobre su persona al entender erróneamente dos de sus compañeros que es un sheriff. Hombre desengañado, tan sólo conseguirá redimirse al final gracias al amor de Lina, único personaje positivo, a la que dio vida una muy adecuada Janet Leigh en el mejor momento de su carrera.


En el polo opuesto se encuentra Ben, encarnado por un gran Robert Ryan que bordaba estos papeles. Es el hombre al que persigue Howard para cobrar su recompensa. Estamos ante individuo sin escrúpulos pero de gran inteligencia (por momentos el director parece mostrar predilección por él) que se vale de esta para engañar a sus compañeros de viaje y provocar fisuras en la relación existente entre estos.



Personaje seductor, mantendrá engañada hasta el final a Lina con su falsa actitud tendente a protegerla y al mostrarse como el sustituto de su padre del que era amigo; de tal forma que a lo largo del filme, y aprovechándose de su inocencia, se valdrá de ella para conseguir sus propósitos.


Junto a ellos dos personajes que se unirán a Howard con el objeto de cobrar la recompensa ofrecida por Ben, Roy (Ralph Meeker), un oficial licenciado con deshonor por su conducta libidinosa que encarna valores opuestos a los habitualmente atribuidos a los hombres de azul y será víctima de su codicia al intentar recuperar el cuerpo de Ben; y Jesse (Millard Mitchell) un veterano buscador de oro sin suerte que sueña todavía con encontrar su gran mina; personaje propio del romanticismo y como tal con un destino presidido por el infortunio. En su ingenuidad y aprovechándose de su avaricia será engañado por Ben, originando el fatal desenlace de la película.


Con estos únicos cinco personajes Mann construye una gran película en la que demuestra su sabiduría para rodar en exteriores, además de crear una tensión creciente (excelente la escena de la cueva) que culmina con una antológica secuencia desarrollada en los rápidos de un río caracterizada por la sabia utilización de la profundidad de campo y por la perfecta planificación, de tal forma que en un magistral plano vemos maniobrar a la vez a Howard y Ben justo antes de su enfrentamiento final.



Violencia, personajes moralmente ambiguos, individuos que tratan de ocultar su verdadera personalidad, la codicia como eje principal de la película; sin duda estamos ante un western profundamente moderno que anuncia claramente la evolución posterior del género.



TRAILER:


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